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PARA LA SOSTENIBILIDAD DEL REMANENTE
FORESTAL Y EL FOMENTO A LA REFORESTACION
Diseño de nuevas normativas debe ser prioridad para
el Infona, afirman Una de las tareas prioritarias
del Instituto Forestal Nacional (Infona) durante el
nuevo gobierno será el diseño de normativas y
modelos de apoyo para el aprovechamiento sostenible
de los bosques existentes y, paralelamente, el
fomento de las plantaciones forestales, explicó en
una entrevista el actual titular del ente, Ing.
forestal Oscar López. También comentó aspectos de su
reciente visita a México, país en el que observó
logros en el desarrollo forestal mediante la
aplicación de incentivos. El nuevo gobierno
deberá establecer como prioridad nuevas normativas
para el aprovechamiento sostenible de los bosques e
incentivos que consigan dar impulso verdadero a la
reforestación.
“El fomento efectivo de las
plantaciones de árboles, no solo en las grandes
fincas, sino por sobre todo en las pequeñas
propiedades rurales puede iniciarse rápidamente y
sin grandes costos”. expresó.
A su criterio,
solo hace falta lanzar un programa con un buen
trabajo de asesoramiento y extensión en el que se
puedan aplicar los conocimientos de los técnicos que
se disponen. Destacó que la colaboración del
sector empresarial y demás instituciones, a través
del Consejo Asesor de Infona, será decisiva para
apoyar la iniciativa y contribuir a la concreción de
una nueva política forestal.
Explicó que las
plantaciones de árboles contribuirán a la
capitalización y al arraigo de los pequeños
propietarios rurales incluidos en la reforma
agraria. Puso como ejemplo las actividades agrícolas
ya desarrolladas, como es el caso de los sistemas
agroforestales que son la combinación de cultivos
agrícolas anuales como mandioca, porotos, zapallos y
otros con plantaciones de árboles.
“Con
estas prácticas se podrán producir a un muy corto
plazo de tres a cinco años la leña para combustible
y el carbón para uso propio y para comercialización
empleando el material de los raleos. Además, con el
cuidado de los árboles restantes en unos pocos años
se podrán producir maderas valiosas para su venta al
sector industrial”, acotó.
Consideró que
todas estas posibilidades se abren atendiendo a que
en el Paraguay existirían más de 250.000 pequeñas
fincas rurales con menos de 20 hectáreas de
superficie habitadas por familias que fácilmente y
sin mayor esfuerzo podrían aplicar su propia fuerza
laboral en el emprendimiento.
Ejemplo de México
López refirió su
reciente visita a México y elogió los logros
alcanzados en ese país dentro del sector forestal,
principalmente en lo que respecta a la política de
incentivos aplicada para el fomento de las
plantaciones.
“He podido comprobar la
eficiencia de los incentivos que está ofreciendo
México para el fomento de las plantaciones
forestales, una experiencia muy exitosa que bien
podemos emular en nuestro país”, señaló el directivo
del Infona tras su retorno a nuestro país.
Manifestó que lo más destacable en México es que se
da mucha importancia al aprovechamiento de los
suelos con aptitud forestal, los que no son aptos
para hacer agricultura, como ser suelos de
pendientes, nacientes de agua o cerros.
“Dan
un incentivo anual por reforestación realizada y por
mantener la cobertura de vegetación en suelos
frágiles”. Con relación a las posibilidades para
el desarrollo forestal que tiene el Paraguay
comparativamente con México, dijo que nuestro
territorio tiene condiciones naturales de clima y
suelo que son excepcionalmente buenas para el
desarrollo del sector forestal.
Explicó que
los bosques tienen ahora adicionalmente una enorme
importancia estratégica porque pueden producir
combustibles renovables y pueden reemplazar
importaciones de combustibles derivados del
petróleo.
DESARROLLO RURAL (I) Falta
definir la reforma agraria que el país necesita
Con relación al tema histórico y actual de la
problemática rural, cabe destacar que mucho se habla
de la “reforma agraria” pero no se conoce aún una
propuesta concreta para la solución integral válida
duradera del problema campesino. A mi juicio: Para
solucionar realmente en forma duradera y definitiva
el problema existente deberá diseñarse una política
de Estado que contemple la concertación con todos
los involucrados para la creación de asentamientos
diseñados como empresas productivas.
Los
empresarios propietarios deberían proveer las
tierras y el capital para trabajar, los agricultores
sin tierra deberían estar dispuestos a trabajar
organizadamente y en forma conjunta desarrollar
empresas rentables con producción agrícola, ganadera
y forestal.
El Estado deberá participar para
organizar la creación de los asentamientos
urbano-rurales planificados con toda la
infraestructura necesaria.
SITUACIÓN
ACTUAL
Algunos proponen la solución
del problema aumentando la recaudación impositiva.
Por una parte se propone crear un impuesto para
gravar las exportaciones de soja, y por otra crear
otro impuesto para gravar progresivamente las
propiedades rurales y obligar así supuestamente a
los propietarios a vender parte de sus tierras.
Según la teoría, con los ingresos adicionales
que recibiría el Ministerio de Hacienda, se
procedería a la compra de las tierras que los
propietarios estarían dispuestos a vender, y serían
entregadas a los “campesinos sin tierra” y así el
problema dejaría de existir!
Estimo que
solamente con esta propuesta no se solucionará
duraderamente el problema por dos razones
fundamentales:
Primero: Si bien a corto
plazo se aumentarían las recaudaciones del Fisco,
eventualmente esos fondos se podrían utilizar en la
compra de tierras (si es que hay vendedores de
tierras; nadie sabe predecir dónde), y si es que
realmente se aplicaran esas recaudaciones para el
pago de esas compras. Vale decir, no hay certeza de
que se utilizarán los recursos en la compra de
tierras y tampoco de que habrá tierras disponibles
para comprar y que serán aptas para entregar a los
agricultores que las puedan aprovechar.
Segundo: Al no existir una política de Estado con un
modelo concreto de creación de asentamientos, la
eventual disponibilidad de tierras compradas con
mayores recaudaciones permitiría al Gobierno
entregar parcelas a los “sintierras”, continuando
con el mismo esquema ya fracasado de entregar lotes
particulares de 10 hectáreas de superficie.
Esos lotes con pequeñas superficies de 10 hectáreas
trabajados en forma aislada y tradicional no
permiten alcanzar escalas de producción rentable.
Además, está claro que los adjudicatarios de las
pequeñas parcelas en forma aislada no podrán recibir
la infraestructura básica de apoyo que necesitan
porque no hay ningún plan concreto de desarrollo
rural y porque es prácticamente imposible llevar los
servicios de agua, luz, comunicaciones, educación y
salud, etc. a las viviendas que se instalan en cada
una de las parcelas en forma aislada y sin ninguna
planificación.
Está también comprobado que
con estos parcelamientos en pequeñas superficies no
se aprovechan bien los recursos naturales, puesto
que generalmente se talan todos los bosques y el
ambiente en general resulta completamente degradado.
Con esta propuesta de solución se logrará
eventualmente una pequeña tregua momentánea con
algunas organizaciones campesinas y algún rédito
político a corto plazo y recursos adicionales en el
Ministerio de Hacienda.
DOCUMENTACIÓN
DE PEQUEÑOS PROPIETARIOS RURALES
Es
un hecho conocido que un alto porcentaje de los
pequeños agricultores son indocumentados y además no
poseen el título de propiedad de la finca donde
están asentados.
Ante esa situación resulta
obvio que el Indert debería ocuparse de realizar
inmediatamente las acciones para coordinar la
documentación de todos los pequeños propietarios
rurales, para que se les otorgue su cédula de
identidad y también reciban los títulos de propiedad
de las tierras donde están asentados en los últimos
años (¿cinco años?). También la recuperación de
algunas tierras otorgadas en forma irregular e
ilegal podría ayudar a repartir más tierras.
Años tras años y gobiernos tras gobiernos, los
campesinos vienen exigiendo una verdadera reforma
agraria, hasta ahora sin éxito. Pero estas
acciones solo permitirán iniciar la regularización
del sector sin alcanzar la solución buscada porque
no cambian la raíz del problema, que es estructural.
El resultado previsible volverá a ser el mismo
que se observa actualmente: Los campesinos que no
alcanzan escalas rentables de producción no podrán
arraigarse en el sector rural y se verán obligados a
vender sus parcelas. El comprador de las parcelas
vendidas por los campesinos volverá a ser un vecino
con propiedades mayores capaz de alcanzar escalas
rentables de producción, quien a su vez volverá a
aumentar la superficie de sus tierras.
Los
recursos naturales volverán a ser depredados como
consecuencia del parcelamiento no planificado de las
tierras.
El que vende su parcela tratará de
empezar algún pequeño negocio y luego al no
conseguir afianzar sus ingresos volverá a engrosar
el gran número de subocupados o desocupados que
existe en el país, principalmente en los alrededores
de las ciudades.
En conclusión: no se
resolvería el problema de los “campesinos sin
tierra” ni tampoco el de los empresarios
propietarios. El país en general seguiría con
problemas porque continuaría la inestabilidad social
y no aumentaría la producción. Solo aumentaría la
recaudación del Fisco que seguramente contratará más
personal administrativo en detrimento de la
rentabilidad de las empresas rurales.
DISTRIBUCIÓN DE LAS TIERRAS
Según la encuesta por muestreo realizada por el MAG
en los años 2001-2002, para la Región Oriental: de
un total de 318.793 “explotaciones” rurales, las
explotaciones con más de 200 hectáreas
representarían el numero de 6.176 (1,9% de las
explotaciones), con una superficie de 8.415.262
hectáreas (69,2% de la superficie). Fuente: (*)
Encuesta Agropecuaria por Muestreo 2001/2002. Región
Oriental. Resultados Preliminares. Boletín de
Cuentas Nacionales 1992 – 2002 BCP. Paraguay.
Asentamientos productivos: Para solucionar
realmente en forma duradera y definitiva el problema
existente deberá diseñarse una política de Estado
que contemple la concertación con todos los
involucrados para la creación de asentamientos
diseñados como empresas productivas. Los empresarios
propietarios deberían proveer las tierras y el
capital para trabajar, los agricultores sin tierra
deberían estar dispuestos a trabajar
organizadamente. El Estado deberá apoyar la creación
de asentamientos urbano- rurales planificados con
toda la infraestructura necesaria. Los nuevos
asentamientos deberán organizarse como unidades de
producción de carácter permanente donde sus tierras
no puedan volver a venderse en forma de lotes. Sigue
presentación resumida del modelo de asentamientos
productivos en la próxima publicación.
DESARROLLO RURAL II El modelo de
asentamientos debe integrar a campesinos con
empresas
Hasta la fecha carecemos de una
propuesta válida para la integración de los
campesinos sin tierra y sin trabajo a empresas
productivas y al proceso de desarrollo económico y
social, tema histórico y actual de la problemática
rural. Un alto porcentaje de los pequeños
agricultores son indocumentados y, consecuentemente,
no pueden acceder al título de propiedad de la finca
donde están asentados. El Indert debería ocuparse
prioritariamente de organizar la documentación de
todos los pequeños propietarios rurales para que se
les otorgue su cédula de identidad y reciban los
títulos de propiedad de las tierras donde están
asentados legalmente en los últimos años.
La
recuperación de lotes otorgados en forma irregular e
ilegal ayudaría a repartir más tierras. Pero estas
acciones solo permitirán iniciar la regularización
del sector, sin alcanzar la solución del problema
estructural.
Modelo Mingapar
Para solucionar en forma duradera y
definitiva el problema existente deberá diseñarse
una política de Estado que cambie la estructura
vigente mediante la concertación con los actores
involucrados: empresarios, agricultores que quieran
trabajar y Estado, para encarar la creación de
asentamientos-empresas productivas y rentables. Los
empresarios propietarios deberían proveer las
tierras y el capital operativo; los agricultores sin
tierra deberían estar dispuestos a trabajar
organizadamente. El Estado deberá apoyar la creación
de asentamientos urbano-rurales planificados con
toda la infraestructura necesaria. La coordinación
la haría una nueva organización a crear, por
ejemplo: Instituto Nacional de Desarrollo Rural
(Inader) que estaría administrado por los actores
del programa apoyado por una fundación (Ejemplo:
Fundación Chile), y asesorado por los más destacados
estrategas del país.
Los nuevos
asentamientos deberán organizarse como unidades de
producción de carácter permanente donde sus tierras
no puedan volver a venderse en forma de lotes. Así
se crearán puestos de trabajo en el sector rural y
paralelamente en las agroindustrias procesadoras de
las materias primas del agro mediante la formación
de las cadenas productivas. Para que los puestos de
trabajo en el sector rural sean duraderos deberá
asegurarse la rentabilidad de la producción que
generarán, y esta rentabilidad solo se alcanzará con
ciertas escalas de producción. Las escalas de
producción se alcanzarán con la formación de
cooperativas, con el aprovechamiento integral de las
tierras mediante proyectos de producción
planificados profesionalmente, con la propiedad de
las tierras en forma de condominio indiviso y la
optimización de producción agrícola, ganadera y
conservación de bosques, así como con nuevas
plantaciones forestales e industrialización.
Tenencia asociativa
El
asentamiento permanente se logrará con la tenencia
asociativa de las tierras y el arraigo de los
habitantes del sector rural se logrará con la
instalación de asentamientos urbano-rurales
diseñados para cumplir con todos los requerimientos
modernos que aseguren la calidad de vida para que
sea atractivo y razonable vivir permanentemente
allí. La industrialización de los productos del agro
permitirá crear las fuentes de trabajo adicionales
necesarias.
El Estado proveerá el marco
legal e institucional para organizar la creación de
asentamientos urbano-rurales con una superficie
mínima de 1.000 has, y con la participación
respectiva de cien o más familias, instaladas en un
centro urbano planificado con toda la
infraestructura necesaria. Las tierras necesarias
para la ejecución del programa asociativo serían
aportadas por los actuales propietarios de tierras a
un fondo fiduciario en carácter de inversión
participativa, como inversión obligatoria, mediante
legislación apropiada concertada con el Ejecutivo y
los Actores sociales involucrados. Si todos los
propietarios, con más de 200 Ha. de superficie
realizaren un aporte del 5% (cinco por ciento) de
sus tierras, o su contrapartida en dinero para
compra de tierras, se generaría la disponibilidad de
una posible superficie de tierras de aprox.: 400.000
Ha. (cuatrocientas mil hectáreas); los propietarios
de grandes superficies podrían aportar un porcentaje
mayor de tierras. Estas tierras servirán para la
creación de los nuevos asentamientos con
planificación de producción: agrícola, ganadera y
forestal, a diseñar según localización y aptitudes
de las tierras, por ejemplo: 400 Asentamientos de
1.000 Ha.; ó 200 asentamientos de 2.000 Ha., etc.
Los propietarios originales de las tierras que
participarían en el programa recibirían acciones
equivalentes a un determinado porcentaje de
participación societaria en los asentamientos. Esas
acciones generarán determinados dividendos
vinculados con el valor de la producción. Los socios
empresariales contribuirán también a ayudar a lograr
una mejor comercialización de los productos de la
empresa de la que son accionistas. Para aprovechar
al máximo las posibilidades de optimizar la
rentabilidad, en los nuevos asentamientos se
trabajaría con especial priorización de la
producción forestal. Vale decir con la
implementación de sistemas agroforestales y
agro-silvo-pastoriles, así como el manejo y
enriquecimiento de las áreas con cobertura de bosque
nativo y también con forestación y reforestación con
especies de árboles valiosos nativos y/o exóticos de
rápido crecimiento. Además con el aprovechamiento y
la plantación de cocoteros para producir aceite
destinado a la elaboración de biodiésel.
Producción orgánica
Para la
agricultura y la ganadería deberá preverse la
producción de productos orgánicos con los mayores
valores de venta. Para financiar el inicio del
Proyecto se pueden utilizar recursos de los fondos
estructurales del Mercosur y otros recursos
especiales a aportar por el Gobierno a la “Fundación
Mingapar”. Se puede demostrar que los posibles
ingresos generados solamente por la producción
primaria de estos asentamientos en un periodo de
quince años podrían alcanzar un importante saldo
neto de utilidades, por valor estimado de US$
2.885,01 millones computando solamente los ingresos
de producción primaria: agrícola, ganadera y
forestal (Ver tabla adjunta). Sin considerar aún
los ingresos adicionales por la industrialización de
las materias primas. Y sin considerar tampoco los
beneficios ambientales de la plantación de bosques y
la posibilidad de negociar cupos de secuestro de
carbono (protocolo de Kyoto). La magnitud de esos
ingresos permitiría que los agricultores
beneficiados con el Programa puedan utilizar su
participación societaria en las ganancias para pagar
la compra de sus “acciones” correspondiente a su
porcentaje de participación en los respectivos
asentamientos. El precio por esas “acciones” será
pagado a la institución rectora del programa, en un
plazo a determinar, con cuotas anuales distribuidas
durante un plazo de diez, quince o más años.
El programa administrado por la representación
del Estado y los asociados recuperaría a corto plazo
sus inversiones y podría generar un fondo rotativo
cuyos saldos disponibles podrían posibilitar
reinversiones en los asentamientos, por ejemplo en
infraestructura o en incrementar la
industrialización de la producción.
Los
propietarios colindantes con estos asentamientos se
beneficiarán con la infraestructura que se
construirá y la vecindad de nuevos centros urbanos,
además contarán con trabajadores y operarios de
confianza.
Los nuevos asentamientos podrán
luego de su puesta en marcha absorber en forma
progresiva los asentamientos ya existentes en su
vecindad. La ejecución de este proyecto contribuirá
también a la activación general de la economía y a
la modernización del país. ¡Un buen negocio para
todos!
GREMIO ACUSA A SEUDO MADEREROS DE IMPULSAR
CAMPAÑA EN SU CONTRA
Fepama refutó denuncia del defensor adjunto
Con la presentación de una Resolución firmada por el
Juez Penal de Garantías, Rubén Darío Riquelme y
otros documentos referentes a los proyectos de
reforestación presentados al Servicio Forestal
Nacional (SFN), hoy INFONA, la Federación Paraguaya
de Madereros (Fepama) refutó la acusación hecha en
su contra por el Defensor del Pueblo Adjunto, Edgar
Villalba.
En el marco de una conferencia de prensa brindada en
la víspera, su titular, Juan Carlos Altieri, volvió
a tildar a Villalba de irresponsable y de ser
víctima de la manipulación de unos seudo dirigentes
madereros, que procuran compensar la falta de bases
con ruido mediático y que, a su criterio, en
búsqueda de alguna publicidad y con el objetivo de
influir en las decisiones sobre la conformación del
Consejo del INFONA, intentan por todos los medios
desprestigiar al gremio y a su persona.
ANTECEDENTES
Explicó que la acusación surge a raíz de una
denuncia formulada por el entonces Contralor General
de la República, Dr. Francisco Javier Galiano,
contra personas innominadas, por la supuesta
comisión del hecho punible de lesión de confianza en
el MAG. Según la referida causa judicial, Galiano
formuló esta denuncia atribuyendo la supuesta
responsabilidad a las autoridades y funcionarios del
SFN, dependiente del MAG, en el año 1998.
Altieri explicó que luego de realizarse la
investigación correspondiente y al no encontrarse
hecho imputable, el Juzgado Penal de Garantías
resolvió finalmente desestimar la denuncia y
disponer el archivamiento del expediente, por lo
cual el caso fue cerrado.
“A pesar de todo esto, hoy surgen ciertos seudo
dirigentes que intentan de nuevo reflotar el tema
impulsados por oscuros intereses, manipulado a la
gente y acusando injustamente a la Fepama de estar
involucrada en este hecho cuando la causa judicial
ya fue archivada por no encontrarse elementos que
imputar en contra del gremio”, agregó.
LA ACUSACIÓN
La acusación en contra de la Fepama surge con la
denuncia realizada por el Defensor Adjunto, Edgar
Villalba, quien pidió un informe al MAG sobre la
utilización de unos 1.200 millones de guaraníes
provenientes de los aportes de los empresarios
madereros por la expedición las guías para la
exportación. Los acusadores sostienen que la
expedición de estas guías y la recepción de los
aportes voluntarios por parte de la Fepama fue
ilegal y cuestionan el destino que se le dio a esos
fondos.
LA RESPUESTA
Según la Fepama, los aportes para reforestación
fueron voluntarios y provinieron de los empresarios
madereros y no de un presupuesto asignado por el
Estado. Además, el gremio maderero sostiene que no
puede considerarse ilegal desde el momento en que el
titular del MAG en aquel entonces, Hipólito Pereira,
refrendó con su firma la resolución respectiva.
En cuanto al destino de estos fondos, la Fepama
presentó al SFN proyectos de más de 1.000 hectáreas
de reforestación y manejo de bosques en los
Departamentos de Itapúa, Caaguazú y Canindeyú. Uno
de los trabajos
demostrativos realizados se puede observar sobre la
Ruta 2, en la Escuela Agrícola Carlos Pfannl de
Coronel Oviedo.
El resto de lo recaudado fue entregado a
Asociaciones gremiales del interior, entre ellas la
de Coronel Oviedo, para la realización de
forestaciones y actividades forestales, cubiertas
por un seguro de caución de cumplimiento, todo bajo
aval de compañías Triple A y endosadas a favor del
SFN a fin de garantizar su fiel cumplimiento.
Señaló también las importantes inversiones
realizadas por Fepama en la promoción del sector
forestal con la instalación de un vivero piloto en
el Departamento de San Pedro y las actividades de
producción de plantas y de capacitación modelo que
se están desarrollando allí continuamente.
SOBRE DESIGNACIÓN DE RODAS
Según los acusadores, les llama la atención que
meses después de firmarse la resolución de la
expedición de guías de exportación, el Ing. Manuel
Rodas, quien en ese entonces se desempeñaba en el
SFN haya sido removido del cargo y contratado como
asesor de la Fepama.
Altieri, en nombre de Fepama, aclaró en primer lugar
que el Ing. Rodas no fue removido de su cargo, sino
que simplemente terminó su contrato temporario en el
SFN. Además destacó que el gremio mantuvo
anteriormente siempre contactos con el Ing. Rodas,
también profesor en la Carrera de Ingeniería
Forestal y con un amplio currículo de formación
profesional y considera lógico que como todo
profesional, tiene el derecho de aprovechar las
mejores oportunidades laborales que se le presente.
Cuando la Fepama resolvió ampliar sus actividades
gremiales y necesitó un especialista forestal
realizó un concurso de meritos y aptitudes y como
resultado recurrió a la contratación del Ing. Rodas,
hoy miembro electo del Consejo Directivo. Esa
contratación fue realizada por el gremio y no por el
Lic. Juan Calos Altieri en forma particular. |