Argentina aprueba manual para construir con maderas autóctonas

Se aprobó el primer reglamento argentino para el cálculo, diseño y construcción con maderas autóctonas

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Conocen el cielo raso de madera del aeropuerto de Barajas? Es maravilloso y nosotros no lo podríamos haber construido en Argentina, hasta hoy”, ejemplificó Daniel Chain, Secretario de Obras Públicas de la Nación, minutos antes de firmar la resolución que aprobó el Reglamento CIRSOC 601 que establece las disposiciones generales y los requisitos para el diseño y la construcción de estructuras de madera en edificaciones.

En 2009 comenzó la redacción del primer reglamento argentino para el cálculo de estructuras de madera de producción nacional, a partir de un convenio firmado entre el Grupo de Estudio de Maderas (GEMA) de la Facultad Regional Concepción del Uruguay Universidad Tecnológica Nacional y el INTI-Cirsoc.

Luego de pasar por el proceso habitual de revisiones técnicas y audiencias requerido para este tipo de documentos, en 2013 el reglamento quedó a disposición del secretario de Obras Públicas de la Nación, a la espera de la rúbrica que lo pusiera en vigencia.

La burocracia le dio la espalda al trabajo desarrollado por un grupo de especialistas encabezado por la ingeniera Marta Parmigiani (CIRSOC) y su colega Juan Carlos Piter (UTN-Concepción del Uruguay). Ahora, el Gobierno nacional le dio impulso a la iniciativa por su potencial para dinamizar a la industria maderera extendida por varias regiones del país, fundamentalmente en el litoral.

Este reglamento equipara a la madera con los otros materiales estructurales, acero y hormigón, aportando un marco normativo que brinda seguridad a la sociedad civil, protegiendo personas y bienes, que es una de las responsabilidades que tiene el Estado.

“Más allá del hecho técnico, este reglamento abre la oportunidad de generar empleo y de poner a disposición de los constructores una nueva tecnología que podrá ser utilizada por el Estado para la obra pública”, destacó Chain.

Los especialistas optaron por seguir la misma orientación y criterios técnicos empleados en los CIRSOC para otros materiales. Por eso, el reglamento argentino está basado en los criterios de diseño del NDS (National Design Specification) de Estados Unidos.

“Esta primera versión toma el formato de cálculo para tensiones admisibles y en el futuro se podrá considerar la tensión de rotura, al igual que sucedió con el hormigón”, detalló Piter. Y aclaró que la norma internacional fue revisada y adaptada a la realidad y recursos de nuestro país, por ejemplo, las secciones disponibles en el mercado para los elementos de madera.

El cuerpo del reglamento está integrado por nueve capítulos donde los tres primeros son de aplicación general para el diseño (requerimientos generales, valores de diseño, disposiciones y ecuaciones). A partir del cuarto, trata los temas específicos: madera aserrada, encolada, miembros estructurales, vigas prefabricadas, madera compuesta estructural y tableros, uniones mecánicas, entre otros.

Las especies consideradas en los suplementos son las de mayor disponibilidad en el país: Pino Paraná, Eucalyptus granéis, Pino elliottii y álamo. Actualmente, se está preparando un Manual de Aplicación con modelos de cálculo resueltos para construcciones sencillas, por ejemplo, viviendas.

Fuente: ARQ Diario Clarín

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